Elegir kombucha en el supermercado se ha vuelto raro. Hay diez botellas, todas dicen natural, viva y ecológica, y ninguna dice lo único que separa a una kombucha de un refresco de té: cuánta azúcar le queda y si sigue viva.
Este artículo no es una lista de las mejores. Es lo que hay que mirar y lo que publica cada marca, comprobado una por una en su web el 20 de agosto de 2026.
Los dos datos que deciden
El azúcar que queda, por cada 100 mililitros
La kombucha se hace fermentando té azucarado. El azúcar es el alimento del cultivo, así que parte de ella desaparece durante la fermentación y parte se queda. Cuánta se queda depende de cuánto tiempo y a qué temperatura ha fermentado.
Por eso «sin azúcar añadido» no dice casi nada: nadie añade azúcar al final, lo que importa es cuánta ha sobrado. Ese dato está en la tabla nutricional del envase, en la fila de hidratos de carbono, de los cuales azúcares.
Para hacerse una idea: un refresco de cola tiene alrededor de 10 gramos por cada 100 mililitros. Una kombucha bien fermentada se mueve por debajo de 3.
Si está pasteurizada
Pasteurizar es calentar el líquido para que aguante más tiempo y no siga fermentando en la estantería. Es una decisión industrial razonable, y también lo que mata el cultivo que había dentro.
Una kombucha pasteurizada es una bebida de té fermentado, y puede estar muy buena. Lo que ya no es, es una bebida viva. Hay una pista fácil: si la botella no necesita frío, casi seguro que está pasteurizada o filtrada.
Y conviene decirlo antes de seguir: en la Unión Europea no hay ninguna declaración de salud autorizada para los probióticos. Ninguna marca puede decir legalmente que su kombucha cura, mejora la digestión o refuerza las defensas, y si alguna lo dice, ya sabes lo que significa.
| Marca | ¿Publica el azúcar/100 ml? | ¿Pasteurizada? | Dónde se elabora | Formatos |
|---|---|---|---|---|
| BOM | Sí: menos de 3,1 g | No pasteurizada | España, sin concretar | 330 ml |
| Komvida | No lo publica en su web | No lo indica | Fregenal de la Sierra, Badajoz | 100, 250 y 750 ml |
| Bio Kombucha | No lo publica | No pasteurizada | No lo indica | 330 ml, 700 ml y 1 l |
De las tres que hemos podido comprobar, una sola publica la cifra de azúcar. Y es un dato que está obligatoriamente en la etiqueta del envase: no es información reservada, es que no la suben a la web.
El precio por litro, que tampoco se mira
Aquí hay otra cosa que se pasa por alto. Las tarifas publicadas de Bio Kombucha permiten hacer la cuenta, y sale esto:
- Pack de 8 botellas de 330 ml, 21,75 € → 8,24 € el litro
- Caja de 6 botellas de 700 ml, 31,00 € → 7,38 € el litro
- Caja de 6 botellas de 1 litro, 34,50 € → 5,75 € el litro
Del formato pequeño al grande hay un 30 % de diferencia por la misma bebida. Si es para casa y se consume rápido, la botella grande es otra compra.
Cómo leer una etiqueta en treinta segundos
Uno. Busca la fila de azúcares en la tabla nutricional. Por debajo de 3 gramos por cada 100 mililitros, bien. Por encima de 5, estás bebiendo un refresco de té.
Dos. Mira si dice «sin pasteurizar» o «viva». Si no lo dice y está fuera de la nevera, dalo por pasteurizada.
Tres. Lee los ingredientes. Té, agua, azúcar y cultivo. Si aparecen aromas, zumos concentrados o conservantes, no es peor bebida, pero es otra cosa.
Y cuatro. Mira el precio por litro y no el de la botella.
Lo que falta por comprobar
En el mercado español hay bastantes más marcas de las que caben aquí, y varias artesanales que se venden por zonas. Iremos añadiéndolas a la tabla con el mismo criterio: solo entra lo que la marca publica, y lo que no publica se dice que no lo publica.
Si eres una marca y tus datos no están o han cambiado, escríbenos y se corrige.
Este artículo informa sobre etiquetado y no da consejo médico ni nutricional. Ninguna de las bebidas mencionadas tiene declaraciones de salud autorizadas.
